¡Qué pedo, carnalitos!

Al igual que un platillo de comida, la cerveza tiene muchas formas de hacerse y cada estilo aporta un sinfín de sabores, texturas y sensaciones diferentes. En esta ocasión le daremos un repaso a los principales estilos, mientras vemos ejemplos de dichos estilos en nuestras cheves.

Para comenzar es importante decir que las cheves se dividen en dos grandes familias según el tipo de fermentación. Están las Ale que se cocinan a una temperatura de 18 a 22 grados centígrados, la fermentación es rápida y suelen tener aromas florales o frutales. Después tenemos las Lager que se fermentan a más bajas temperaturas y permite que se destaquen un poco más los aromas.

IPA

Este estilo de cheve tiene una mayor cantidad de alcohol, pero, sobre todo, el sabor dominante es el del lúpulo, que agrega una buena cantidad de amargor a la bebida final. Este tipo de chelas tienen un aroma fuerte, en el que destacan los olores afrutados, herbáceos y cítricos. La historia de las IPA se remonta a la llegada del imperio británico a India, al querer llevarla al país hindú se echaba a perder por los largos tiempos de transporte, por lo que se le agregó el lúpulo para aumentar su tiempo de vida. Es por esto que se le da el nombre de India Pale Ale (IPA). Un ejemplo claro de una IPA plena y derecha es nuestra clásica Lycan Lupus, una de nuestras cheves más aromática y con un valor de IBUS más alto

Pale Ale

Este estilo de origen inglés cuenta con colores bronce muy hermosos y definidos. La cantidad de lúpulo es bastante menor a su contraparte india, lo que hace que tenga un sabor más parecido al de la malta. Sin embargo, los olores afrutados y cítricos siguen presentes. Además, cuentan con un nivel alto de espuma y es la cheve que se suele acompañar con platillos de carne por su afinidad con los sabores ahumados. El ejemplo de una Pale Ale de Fauna es Flecha Azul, sin embargo, está última tiene un sabor cítrico aún más marcado.

Blonde Ale

Estás cheves suelen caracterizarse por ser fáciles y ligeras de tomar. Tienen un sabor más orientado a la malta y cuenta con sabores menos agresivos. Suelen tener un color amarillo claro o un dorado más intenso. Esto hace que sea una bebida refrescante y poco invasiva al paladar, además que la hace perfecta para dejarla enfriar chingón para que ayude a soportar el calor del verano. Un ejemplo de una Blonde es nuestra Mala Vida, en la que se utiliza levadura belga.

Porter

Aquí entramos en el terreno de las cheves oscuras, porque ese es el principal atractivo de este estilo de chela. Pero lo que más las distingue son sus olores, mientras que las cheves que ya mencionamos suelen tener olores naturales y cítricos aquí encontramos olores más potentes cómo el del café o chocolate. Es por eso que se suelen tomar en climas más fríos. Para lograr esto se deja tostar la malta hasta que adquiere un tono más oscuro. Un ejemplo clarísimo de una Porter es la clásica Penélope, que es una de nuestras cheves de línea, la cual tiene justamente los olores y sabores que debe tener una buena Porter.

Stout

Estas suelen ser las cheves con más cuerpo y las que son más espesas. Lo que diferencia una Stout de una Porter es principalmente el grado de alcohol que tienen, ya que este estilo puede llegar a tener hasta 12%. Además, suelen ser ligeramente más amargas. Aquí en fauna tenemos a nuestra querida Nox Arcana, que comienza con sabores un poco dulces para luego pasar a un sabor tostado más intenso.

 Pilsner

Esté estilo pertenece a la familia de las Lagers y es este estilo el que muchas cheves comerciales escogen, ya que es una variedad muy suave y con un ligero aroma a lúpulo. Suele tener un color dorado y el grado de alcohol que lleva suele ser muy poco. Nuestro ejemplo de una Pilsner es Helium, ligeramente dulce y con notas a hierbas frescas y flores por el aporte del lúpulo.